Diario Íntimo de un Feo
Que linda que es la vida, que linda que es la juventud, la pubertad, los cambios que el cuerpo va sufriendo... Las sorpresas que nos depara el destino son innumerables. Analicemos, sino, lo bella que es la vida desde sus comienzos:
Dos personas se conocen y se enamoran, y fruto de ése amor, nace la semilla de ésa unión, de ése sentimiento que tanto nos hace sentir en las estrellas.
Nacemos, nuestros padres nos miran con todo el amor del mundo, nos miman y lloran de la emoción al ver cuán hermosa creación ha salido de sus entrañas. Todos nuestros familiares se maravillan y juegan con nosotros para que les mostremos ésas sonrisas que tanto alegran nuestras vidas.
Luego comenzamos a crecer, empezamos los primeros estudios, hacemos las primeras amistades y conocemos los juegos que van a alimentar nuestras horas de ocio.
Más tarde nos veremos envueltos en la etapa de la "Pubertad", nuestro cuerpo comienza a cambiar, la voz deja de ser infantil para demostrar de lo que estaremos armados el día de mañana. Nuestro cutis también cambia, al igual que nuestra cabellera y los bellos corporales.
Es aquí donde manifestamos los primeros encuentros con el otro sexo, donde definimos nuestros gustos y elegimos lo que queremos y lo que no en la otra persona.
Abandonado éste proceso, entramos en la adultez y llevamos una vida de casados y profesionales. Ahora nuestras obligaciones son mayores, ya no tenemos tanto tiempo libre y el que tenemos, queremos pasarlo con nuestras familias para envejecer a su lado...
Éste... NO es mi caso:
El día que nací, el médico preguntó dónde estaba la cámara oculta y me tiró para arriba al grito: "Si vuela es un muerciélago!! Y si nada es un Cocodrilo". Las enfermeras me dieron una cachetada y no lloraba yo...Lloraban el médico, mis padres, las enfermeras.
En lugar de felicitarlo a mi progenitor, le dijeron: "Señor, hicimos lo que pudimos...Pero NACIO". Mi madre preguntó si podía llevarse la placenta y dejarme ahí.
Pero - para culminar tan exitoso nacimiento - todavía no tenía los 9 meses, por lo que tuve que permanecer en una incubadora...Pero con VIDRIOS POLARIZADOS.
Cuando tuve edad y salud suficiente, abandoné la Incubadora. Pero lo hice caminando, ya que nadie quería alzarme. Mi mamá no me daba el pecho, porque decía que "sólo me quería como un amigo".
Pero pronto me di cuenta de que mis padres me odiaban: Mis juguetes para la bañadera eran Un Tostador y una Radio.
Tuve una educación privada... Privada de todo tipo de conocimiento y amistades. Mis padres querían mandarme de pupilo a una escuela, pero todas decían lo mismo: "No aceptamos animales en el establecimiento", así que tuve que aprender con una maestra particular y, como era ciega (fue la única que no salió corriendo al grito de "SOCORRO, HAY UN GREMLIN EN LA SALA!!!") me enseñó a leer únicamente en braile.
A mi único amigo lo conocí por Internet, y cuando quise manderle una foto, el antivirus la rechazó.
Pronto entré en la Adolescencia, y es verdad...ADOLESCÍ cada cambio con cada parte de mi cuerpo: Mi voz se transformó en un zumbido molesto e inaguantable, mi cara se volvió más fea todavía: Mi nariz creció al doble, un ojo quedó más grande que el otro y en una de las fiestas a la que pude acudir, me cortaron una oreja y me la colgaron para que el perro jugara conmigo.
A los 20 años conocí mi gran amor, cierta muchacha misteriosa que, lógicamente nunca devolvió ninguan de mis miradas.
Cansado de todo ésto, decidí comenzar una terapia. A la segunda sesión, el Psicólogo me dijo que yo estaba loco. Y le contesté que yo quería una segunda opinión, "Muy bien - prosiguió -, además de loco...Es extremadamente horrible". Ahora mi vida había llegado a un punto cúlmine, ya no soportaba más la pena y decidí suicidarme. Me subí al último piso de un edificio y me mandaron una persona para que me convenciera de no hacerlo. Pero cuando me vió, dijo "En sus marcas...Listos? YA"
En la navidad del año siguiente, me tragué accidentalmente las luces del arbolito. Y cuando mis padres me vieron, en lugar de llamar a un médico... Me ofrecieron a la venta como "BALIZA".
Un día conocí a una chica que, como yo, había llegado tarde al reparto de caras y me pidió el teléfono. Al día siguiente me llamó y me dijo: "Vení a mi casa que no hay nadie" y cuando fui, efectivamente NO HABÍA NADIE, ella se había ido de vacaciones.
El día que falleció mi padre, como último deseo dijo que quería tener a su hijo en su falda...Había sido condenado a la silla eléctrica.
Cierta ocasión llevé a mi sobrino a "La casa de los Espantos" y volví con una solicitud de empleo. Acepté y antes de que la cierren por "Excesivamente morbosa. Los niños manifiestan pesadillas con la estatua ésa que habla y se mueve", ahorré mi buen dinero (el mercado de competencia se veía ciertamente reducido a mi lado) y decidí hacerme una cirugía.
Diez meses después, el Doctor me envío a casa porque no soportaba los problemas cardíacos que le había ocasionado casi un año de pesadillas. Con inmensas espectativas, fui a visitar al amor de mi vida. Cuando me vio, me reconoció de inmediato (la ciencia no hace milagros) pero dijo "HAY, ME GUSTABAS MÁS ANTES!! Así no me gustás!! No te quiero ver nunca más."
Dos conclusiones: A las mujeres NUNCA vas a poder satisfacerlas, no hay nada que les venga bien y...Yo, fui un error de la naturaleza, según lo que leí en las memorias de mis padres: "Lo demás, fue un castigo divino por haber traído semejante experimento a la tierra".
Bueno HIJOPÚ! Espero que te haya gustado éste nuevo POST, en el cuál le damos la bienvenida al Dr. Aguilucho Rivieri (Polo Bodegas), quien va a contestar todas nuestras dudas de naturaleza psicológica y al Dr. Rodriguez (Proctólogo - Urólogo). Su nueva exigencia ahora, es darle la bienvenida al Dr. Aguilucho Rivieri (a quién espero le guste el POST) en sus comentarios HIJOSPÚS!!!
Nos encontramos en la próxima,
Besos y Abrazos,
M.L.-
Dos personas se conocen y se enamoran, y fruto de ése amor, nace la semilla de ésa unión, de ése sentimiento que tanto nos hace sentir en las estrellas.
Nacemos, nuestros padres nos miran con todo el amor del mundo, nos miman y lloran de la emoción al ver cuán hermosa creación ha salido de sus entrañas. Todos nuestros familiares se maravillan y juegan con nosotros para que les mostremos ésas sonrisas que tanto alegran nuestras vidas.
Luego comenzamos a crecer, empezamos los primeros estudios, hacemos las primeras amistades y conocemos los juegos que van a alimentar nuestras horas de ocio.
Más tarde nos veremos envueltos en la etapa de la "Pubertad", nuestro cuerpo comienza a cambiar, la voz deja de ser infantil para demostrar de lo que estaremos armados el día de mañana. Nuestro cutis también cambia, al igual que nuestra cabellera y los bellos corporales.
Es aquí donde manifestamos los primeros encuentros con el otro sexo, donde definimos nuestros gustos y elegimos lo que queremos y lo que no en la otra persona.
Abandonado éste proceso, entramos en la adultez y llevamos una vida de casados y profesionales. Ahora nuestras obligaciones son mayores, ya no tenemos tanto tiempo libre y el que tenemos, queremos pasarlo con nuestras familias para envejecer a su lado...
Éste... NO es mi caso:
El día que nací, el médico preguntó dónde estaba la cámara oculta y me tiró para arriba al grito: "Si vuela es un muerciélago!! Y si nada es un Cocodrilo". Las enfermeras me dieron una cachetada y no lloraba yo...Lloraban el médico, mis padres, las enfermeras.
En lugar de felicitarlo a mi progenitor, le dijeron: "Señor, hicimos lo que pudimos...Pero NACIO". Mi madre preguntó si podía llevarse la placenta y dejarme ahí.
Pero - para culminar tan exitoso nacimiento - todavía no tenía los 9 meses, por lo que tuve que permanecer en una incubadora...Pero con VIDRIOS POLARIZADOS.
Cuando tuve edad y salud suficiente, abandoné la Incubadora. Pero lo hice caminando, ya que nadie quería alzarme. Mi mamá no me daba el pecho, porque decía que "sólo me quería como un amigo".
Pero pronto me di cuenta de que mis padres me odiaban: Mis juguetes para la bañadera eran Un Tostador y una Radio.
Tuve una educación privada... Privada de todo tipo de conocimiento y amistades. Mis padres querían mandarme de pupilo a una escuela, pero todas decían lo mismo: "No aceptamos animales en el establecimiento", así que tuve que aprender con una maestra particular y, como era ciega (fue la única que no salió corriendo al grito de "SOCORRO, HAY UN GREMLIN EN LA SALA!!!") me enseñó a leer únicamente en braile.
A mi único amigo lo conocí por Internet, y cuando quise manderle una foto, el antivirus la rechazó.
Pronto entré en la Adolescencia, y es verdad...ADOLESCÍ cada cambio con cada parte de mi cuerpo: Mi voz se transformó en un zumbido molesto e inaguantable, mi cara se volvió más fea todavía: Mi nariz creció al doble, un ojo quedó más grande que el otro y en una de las fiestas a la que pude acudir, me cortaron una oreja y me la colgaron para que el perro jugara conmigo.
A los 20 años conocí mi gran amor, cierta muchacha misteriosa que, lógicamente nunca devolvió ninguan de mis miradas.
Cansado de todo ésto, decidí comenzar una terapia. A la segunda sesión, el Psicólogo me dijo que yo estaba loco. Y le contesté que yo quería una segunda opinión, "Muy bien - prosiguió -, además de loco...Es extremadamente horrible". Ahora mi vida había llegado a un punto cúlmine, ya no soportaba más la pena y decidí suicidarme. Me subí al último piso de un edificio y me mandaron una persona para que me convenciera de no hacerlo. Pero cuando me vió, dijo "En sus marcas...Listos? YA"
En la navidad del año siguiente, me tragué accidentalmente las luces del arbolito. Y cuando mis padres me vieron, en lugar de llamar a un médico... Me ofrecieron a la venta como "BALIZA".
Un día conocí a una chica que, como yo, había llegado tarde al reparto de caras y me pidió el teléfono. Al día siguiente me llamó y me dijo: "Vení a mi casa que no hay nadie" y cuando fui, efectivamente NO HABÍA NADIE, ella se había ido de vacaciones.
El día que falleció mi padre, como último deseo dijo que quería tener a su hijo en su falda...Había sido condenado a la silla eléctrica.
Cierta ocasión llevé a mi sobrino a "La casa de los Espantos" y volví con una solicitud de empleo. Acepté y antes de que la cierren por "Excesivamente morbosa. Los niños manifiestan pesadillas con la estatua ésa que habla y se mueve", ahorré mi buen dinero (el mercado de competencia se veía ciertamente reducido a mi lado) y decidí hacerme una cirugía.
Diez meses después, el Doctor me envío a casa porque no soportaba los problemas cardíacos que le había ocasionado casi un año de pesadillas. Con inmensas espectativas, fui a visitar al amor de mi vida. Cuando me vio, me reconoció de inmediato (la ciencia no hace milagros) pero dijo "HAY, ME GUSTABAS MÁS ANTES!! Así no me gustás!! No te quiero ver nunca más."
Dos conclusiones: A las mujeres NUNCA vas a poder satisfacerlas, no hay nada que les venga bien y...Yo, fui un error de la naturaleza, según lo que leí en las memorias de mis padres: "Lo demás, fue un castigo divino por haber traído semejante experimento a la tierra".
Bueno HIJOPÚ! Espero que te haya gustado éste nuevo POST, en el cuál le damos la bienvenida al Dr. Aguilucho Rivieri (Polo Bodegas), quien va a contestar todas nuestras dudas de naturaleza psicológica y al Dr. Rodriguez (Proctólogo - Urólogo). Su nueva exigencia ahora, es darle la bienvenida al Dr. Aguilucho Rivieri (a quién espero le guste el POST) en sus comentarios HIJOSPÚS!!!
Nos encontramos en la próxima,
Besos y Abrazos,
M.L.-
